martes, 12 de agosto de 2014

DIVERSOS 25. Especial Torija

DIVERSOS
25.  TERTULIA POÉTICA DEL CAFÉ LICEO GUADALAJARA    julio 2014



Con el impulso del Ayuntamiento de Torija, y de la mano de su alcaldesa Asunción Heras Padín, se volvió a realizar, el pasado 26 de julio, el recital Versos en la Noche que, en la Plazuela de la Iglesia, honra la memoria del Premio Nacional de Poesía, José María Alonso Gamo que nació en esta villa amurallada. En esta ocasión en su cuarta edición, concitó a más de un centenar de vecinos que disfrutó de una noche plagada de recuerdos y sentimientos.
Este año, DIVERSOS, el grupo de poetas que se reúnen en tertulia todos los miércoles en Guadalajara, estuvo representado por Gracia Iglesias, Paulino Aparicio, Pablo Llorente, Jorge Mato y José Luis Gómez Recio. Poseía y canto que el tenor Pedro García Chain intercaló entre las creaciones. Magnífica intervención  que dio coherencia y buen empaste al acto.
Gracia Iglesias remató el evento con un brillante cierre luminoso y entrañable.
Queremos resaltar la acogida generosa que nos dispensó el Ayuntamiento y la Concejalía de Cultura de Torija, que se preocupó que los rapsodas fueran contentos de andorga a recitar con chispa sus creaciones. Y, por supuesto a la familia Campoamor que en su casa  se demostró que el buen yantar anima también a digerir las letras. Gracias a todos.


GRACIA IGLESIAS
(con acompañamiento previo de flauta trino)
Disfrazada de pájaro
la música
juega a la greguería
y llena penta-ramas
de trinos afinados.




 (Acompañada de percusión metálica con garraband)

Un pájaro y su sombra son dos pájaros
y una sola existencia dividida.

El uno prisionero de la luz
frágil humo atrapado por grilletes de oro;
el otro desligado de la tierra
soberano del aire
libre
como un alma sin cuerpo.


(Acompañada de todo el grupo de poetas de la noche portando vasos con velas apagadas)

Paisaje abstracto Luis Feito

En tus manos
el don aterrador de la belleza;
dormida
toda la luz.
Un látigo de sombra débil
repta sobre nosotros
parecido a una planta
que quisiera brotar de entre la roca
resucitada al fin.


El tenor Pedro García Chain cantó a San Juan de la Cruz , musicado por Loreen



 (Cantado y recitado Pedro García Chain y Gracia Iglesias mientras se encendían las velas que portaban los poetas)


La noche oscura San Juan de la Cruz

En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformad

JORGE MATO


Cuento del primer día del verano

El niño chino,
sentado, en silencio,
sobre el breve peldaño de la tienda,
no interrumpe el paso a los clientes.

Con su mano sujeta
un trocito de alambre con un aro en la punta.
En la otra, un vaso con el agua jabonosa.

Sopla el jabón tornasolado y limpio
que recubre el anillo y,
por arte de magia,
su soplo se convierte
en pompas que rodean la pincelada breve de sus ojos,
como sueños minúsculos que duran
lo que duran los sueños:
un instante.

Pero el niño sonríe.
No le importa la brevedad del juego.

Moja de nuevo el aro y otra vez
una nube de pompas sube alegre
explotando en silenciosas carcajadas.

El niño chino no entiende de fracasos
ni ha conocido a Sísifo.

Él, tan solo es consciente de una cosa
y por eso sonríe:
Que cada vez que sopla,
una nube de sueños aparece
en forma de pequeñas galaxias infantiles.

Allá dentro, sus padres, atienden el negocio.

Sin burbujas ni sueño


JOSÉ LUIS GÓMEZ RECIO

Torija

Piñón de bici sobre zahorra blanca
sudaban  en las curvas  los rebollos.
Íbamos  a Torija a ver toros, luces de carburo 
cigarrillos de anís y cañamones.
            
Aceras de piedra y adoquines, plaza de carros,
colchas floridas, sentadera de cuervo con moño.
Las niñas de las trenzas retorcidas 
soñaban  niños de capote nuevo.

Luego las bajadas al Badiel, agotados del vacío
sin frenos en la bicicleta,
rueda contra suela ardiente.
entre conejos y búhos asustados… nada.

Leves recuerdos. Vahos de calima  a lo lejos.






A pesar de todo

Resucita Torija,  le crece piel
a la ruina seca.
Procesiones de piedra blanca vienen
a vestir damas.

La vieja patria de guerreros, editores 
y muleros
se llena al cabo de niños, caminantes,
cantos nuevos…

Por fin largaron a mosén Puelles 
a las fronteras navarras
que ésta villa siempre fue  mora
del Temple y castellana.

Calavera  y tibias negras
el Mendoza harto de reyes y Flandes 
descansa al fin en Torija
al  ronquido de pasadas glorias


José Luis Gómez Recio. Acuarela del Valle del Henares, Badiel y Sorbe, desde Torija.


Cuando pongan puerta a mi valle
y escriban cerrado por defunción
esperaré muy prietas mis nalgas
a que los aplausos pierdan eco.

¿Dónde irán las abejas a endulzar
si las viudas ya no juegan brisca?

¿Dónde irán los surcos vacíos?
y los amantes tras los juncos secos.

Las libélulas no harán el helicóptero
a la busca de espadaña donde yacer.

¿Qué dirá la vara sin alcalde?
y las moscas sin niños que joder.

Cuando cambie de negocio mi valle,
ya no habrá tumbas que abonar
ni cuadernos sobre los pupitres
ni piedra que bese un  cráneo.

Adiós bobo que pones al tiempo
trajecito tieso de domingo
sin boina, abarcas ni refajo
ni aceite a la vida muelle.


PABLO LLORENTE



Rio Henares (muerto de amores)

Río de Piedras
¡Ay, río Henares!,
a mis amores
tú los acercas.

Son de la Sierra
tus aguas claras,
las aguas limpias,
las aguas frescas.

Esas tus aguas
a mi amor bajan
desde la Sierra hasta la Alcarria.

Tus nuevos aires,
por verdes sendas
y blancos álamos,
que San Juan trae

“Avena loca”
por tus riberas
sembró Juan Ruiz;
el se apasiona.

Muerto de amores
por una dama
Gentil señora.
todo pasiones.

Muy letra herido
cual Arcipreste,
vela el poeta
por sus lirismos


PAULINO APARICIO


Amor ardiendo
             
Era un día sin nombre. Tú vivías 
el silencioso estuche que dorabas.
No sabía quién eras, pero estabas.
No esperaba que fueras, pero irías.

Por tu vertiente todo un caudal fluías,
tranquilo en el arpegio que sonabas.
Azul de extraño relumbrón hilabas
un verde caño al verso que leías.

Está parado el tiempo al libre salto
de quedarse penando en la ribera
por donde el limo sabe que ya es tarde.

De tierra era, mas sonaba tan alto
que al mirar tu sonrisa, compañera,
sentí un amor que todavía me arde.



Paulino Aparicio, Jorge Mato y José Luis Gómez Recio en la plaza de Torija momentos previos a su intervención poética

Cambiamos los disfraces

Tú venías
con cántaros mojados:
barro y llama
en la acequia
donde el musgo
se escucha.

Yo vivía
las piedras
del silencio
esperando señales.

Cambiamos los disfraces.
De mi madera salen
telas de mariposa.

Tú, cierras las cortinas,
para que el sol hable despacio. 



Plaza donde se establece el escenario para declamar en la noche. Sobre la pared de la iglesia, el soneto de Alonso Gamo que preside los actos.


José Antonio Suarez de Puga



Ramón Hernández


Pedro García Chain nos cantó el Libera me del  Requiem de Fauré, el coro de esclavos de Nabuco de Verdi y a Loreena McKennit con su canción de La Noche Oscura de san Juan de la Cruz



Jesús Campoamor. Buen pintor, buen poeta y buen anfitrión con su esposa Delia de las Noches de Versos en Torija



Jesús Sánchez López. Párroco e impulsor de los versos de recorte y de las eléctricas


Jorge Mato


Pablo Llorente


José Luis Gómez Recio




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C












miércoles, 30 de julio de 2014

DIVERSOS 24. Especial Rio Negro

DIVERSOS
24.  TERTULIA POÉTICA DEL CAFÉ LICEO GUADALAJARA    julio 2014


El vino Paulino Aparicio
El campo coge brochazos amarillos en el estío, tampoco puede hacer otra cosa. La Alcarria dejó su pan  y descansa en una insolación sedienta donde los girasoles pasan de niños a soldados en pocos días.
Salgo al alba. Los caminos sedientos parecen sufrir.  De vez en cuando se nota el olor de la paja mojada. Es la noche que dejó sus perdones al campo. Fragancia de humedad y de sueño, como un niño reciente que se fuera a morir. Las viñas son lo único navegable. Su fruto  me trae a la cabeza (sin transición) al otoño. Veo cuévanos en el atardecer de un día de octubre. Las mulas ya repuestas del atronador verano. Veo el parsimonioso frescor de las bodegas donde los pies pisaban los racimos. Y había una cercanía del mosto con el afán de que el vino comenzase su lento caminar en la sagradas tinajas, donde le fermentaba un soplo de paraíso al alcance.  Puedo nombrar aquel tiempo con los ojos cerrados: Y sentir, que la palabra “nada” (en todas sus conjugaciones imposibles, porque no es un verbo); corría por las calles.
De esa nada del tiempo riguroso, del esfuerzo concertado donde la cena nunca era una sorpresa, y en algunos casos tampoco era una cena, marchaban a la bodega. La llave grade abría su secreto con  mirada ancha de madre, para que un dios, infatigable y benigno, pusiera rubí líquido en los vasos lavados.

No era necesario mucho, enseguida venía la reconciliación. El pago del esfuerzo se hacía por la alegría momentánea que el cuerpo y los brazos recibían, como un riego venerable. Beber vino era una fiesta pero también un rescate. Me acuerdo de vosotros, los hombres de la cosecha a mano, los labradores de la pelea atroz… Tiernos desaparecidos que peleabais, la vida de posguerra sin otra munición que el coraje, cuando piso los campos, y, llegando a las viñas, veo ese dios antiguo  tomando credenciales en las cepas.


JOSÉ LUIS GÓMEZ RECIO


De la mano de la tierra madre

SANTA TIERRA DE CASQUIJO
ARCILLA, ARENA Y HUELLAS,
BENDITA MADRE SOLÍCITA
QUE ACOGES LA SEMILLA
EN TUS ENTRAÑAS PRODIGIOSAS.



Del sol que nos cubre e ilumina

CON  LA LUZ ENTRE LAS VENAS,
FERMENTAN LOS DIOSES
CON FIEBRES DE DELIRIO
Y  COROS DE GRILLO Y ORO
AL BAILE DE LAS ESFERAS



Y la mano experta

DEDOS QUE PEINAN, MARCAN
ALIVIAN,  LIMPIAN Y MIMAN
PARA  QUE EL SIGNO NUEVO
DE LOS NUEVOS TIEMPOS
SE ESCRIBA EN EL TERRUÑO.



Nace un rio negro

RIO OSCURO, SETA Y PIZARRA
MUSGO Y CERVATILLOS.
DE GENTE DE ARRIBA
QUE SE MUEVEN EN LAS ALTURAS
CON ANDARES DE VIDA LLENA.



Nace lo mejor de la vida

LA SUPREMA Y DULCE ALIANZA
ENTRE LO DIVINO Y HUMANO
DANDO ABRAZOS LAS MIRADAS
QUE ACERCAN A NOSOTROS
LOS SENDEROS DEL DESTINO.



JAVIER DELGADO

Vedme

tendidamente triste
bajo las encinas.

Traed entonces una paz
de zarcillos tiernos,
una geometría de hileras tensas,
el surco infinito y un mar
de tibios granos dulces
ahogados en sus lías.

Acaso un telúrico abismo
sabio de hierba recién cortada,
vainillas y frambuesa, 
derramado un carro
de robles tostados
y el cuero curado
del arnés celeste.

Quizá,
un perdido desierto
de guijos blancos,
un canchal de pedernales
contra la tez callosa
y el tiempo de mis manos. Traedme,
el oscuro cisne
de las ramas bajas.

Vedme vivo:
Derramad vino.
Celebrad la vida.

La vida misma verted.





VICENTE MORATILLA

Hoy a mis más de sesenta años
estos son los modestos deseos que pretendo:
Quiero tener aquellas sensaciones de amor
de cuando tenía diecisiete años
y hacerlas realidad con dos o tres amores más
digamos ahora dos chicas morenas y una rubia
las tres que sean muy guapas, por favor,
y también, no te enfades; estar contigo.
Quiero ver crecer a los chicos del barrio
y jugar con ellos al escondite
y enseñarles poesías y canciones
y comprarles helados
y subirles a los columpios.
Quiero ampliar mi casa
y hacer un mirador acristalado
para pasar el invierno leyendo a Cervantes.
Quiero poner un huerto
y plantar verduras frescas
para regalar a mis envidiosos vecinos.
Quiero colgar un Picasso en mi cuarto
y una inmaculada de Alonso Cano.

Quiero seguir teniendo los amigos que tengo
y que no se vayan
y beber con ellos hasta las tantas
leyendo versos.
Quiero tener siempre un buen vino
crianza del ochenta y dos
para festejar la suerte de tenerte conmigo.

                                                            (Poema para la fiesta del vino en Cogolludo en la que no pudo estar)



PAULINO APARICIO

El vino

Cuando el hombre venía del surco,
 los pies sin escritura,
cantaba el líquido sagrado
su brumosa compensación
y unos tragos después
la eternidad reescribía un cuaderno
para las voces encontradas.

Vino:
gozo,
golondrina que crece,
pared que hace dibujos…

Bendigo tus campanas
de fiesta digestiva
la boca de racimos
que señala una tregua.


CARLOS BERNAL

Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio
 y un amigo viejo. Pitágoras

 
Cepas que afloran  
vivas por tu color y acidez
  
Alegría y ardor el vino nos trae   
degustaciones que amor implora.

En el vino dos clases existen
el buen vino, amigos hace
y el mejor vino que nos atrae.

Vino te quiero, y te pretendo.

Casarme contigo quiero
vino viejo y nuevo.


ALBERTO VALERO
Tinto Rio Negro

Dicen mil cosas del vino:
que “beber para olvidar”,
pero si bebes Río Negro
siempre te hará recordar

que has bebido un vino recio,
lleno de complejidad,
aroma fuerte y profundo,
color de alta intensidad,

con una gran persistencia,
expresivo y natural,
potente para la boca,
muy difícil de olvidar.

Nacido en sierra de Ayllón,
fue en Cogolludo criado,
dicho, casa del Marqués
de Río Negro nombrado,

luego tal clase famosa
de este tinto celebrado,
y asi brindamos ahora
con este vino loado



PABLO LLORENTE
Alabanza del vino  Plegaria
¡Santa viña que estás en la tierra
y te alzas al cielo!

¡¡Vela por nosotros!!

¡Que tus fermentados zumos
alivien nuestra penuria!
Albariño, Moriles y Rueda,
Jerez, La Rioja, Duero y La Mancha

¡¡Siempre en nuestra mesa!!

Bendito caldo, si te bebemos
alimentas nuestra sangre
y un torrente de optimismo
nos riega las venas.

¡¡No nos abandones!!

Placer de nuestros sentidos,
embriagadora uva,
nos trasmites tu dulzura,
nos invitas a la amistad y el amor,
haciéndonos más buenos y alegres.

¡¡Así sea por ventura!!

¡Qué sería de nosotros sin el vino!
Néctar gozoso que calma nuestras penas,
licor de los dioses y de los humanos.

¡¡Sálvanos!!

¡Danos vida, infúndenos entusiasmo y vigor!
¡Haznos inmunes al paso del tiempo, al dolor y desamparo!
ungidos por tu esencia revivimos de nuevo
y por momentos alcanzamos la eternidad.

¡¡Así sea muchas veces!!
¡¡Larga vida  a los amantes!!



GRACIA IGLESIAS
 Dos Rubbaiyyat del poeta persa Omar Khayyam

El día en que me muera lavadme bien con vino
y rezad letanías del vino al enterrarme;
para encontrarme el día de la resurrección,
buscadme entre la tierra de entrada a la taberna.



El día en el que arranquen el árbol de mi vida
y se separen unas de otras mis partículas,
si alguien una cántara fabrica con mi barro,

que la llenen de vino y resucitaré. 



JORGE MATO
Cuatro haikus y un bacanal







Recopilación, Alberto Valero

Hace mucho, mucho tiempo en el Siglo XI un astrónomo persa llamado Omar Khayyam escribió: Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el Paraíso.
También un florentino al que llaman “Él Sumo Poeta”, Dante Alighieri  razona que el vino siembra poesía en los corazones.

Más tarde un día dijo Alexandre Dumas: El vino es la parte intelectual de una comida. Las carnes y legumbres no son más que la parte material.

Y añadió tiempo después, no sé si por respuesta, Federico García Lorca: Me gustaría ser todo de vino y beberme yo mismo.



Sir Alexander Fleming: Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino les hace felices.
Otro sabio gran estudioso de la salud, Luis Pasteur afirma: Un vino es la más sana e higiénica de las bebidas.

Jorge Luis Borges desde sus ciegos ojos y sabia pluma poetizó: Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia. Como si esta ya fuera ceniza en la memoria.




Gente buena nos dio cobijo. Nos ofreció lo mejor de su casa y nos enseñó algo muy importante: No te presenten imposibles, porque nada se resiste a la voluntad del hombre fuerte. Hacer las cosas bien y rodearte de los mejores.

Gracias familia Fuentes, nos marcáis el rumbo a seguir.